Guatemala vuelve a mirar hacia las estrellas con un paso firme en su historia científica. La firma oficial del contrato para el lanzamiento de Quetzal-2, el segundo satélite desarrollado en el país, marca un hito que consolida el talento nacional dentro de la industria espacial internacional.
El acuerdo fue suscrito entre la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) y la empresa alemana Exolaunch, compañía especializada en servicios de lanzamiento espacial. El acto protocolario se celebró el martes 3 de febrero en las instalaciones de la universidad, con la participación de autoridades académicas, docentes, investigadores y estudiantes que forman parte del equipo del proyecto.
Durante la conferencia, el rector de la UVG, Roberto Moreno, destacó que uno de los mayores desafíos de cualquier misión espacial es lograr que el satélite llegue a órbita. En este caso, el esfuerzo del equipo guatemalteco dio frutos a nivel internacional: Quetzal-2 fue seleccionado por el programa EXOpod, impulsado por la Oficina de Asuntos del Espacio Ultraterrestre de las Naciones Unidas (UNOOSA) en conjunto con Exolaunch. El proyecto fue elegido entre propuestas de 15 países, posicionando a Guatemala dentro de un selecto grupo de iniciativas con alto nivel técnico y científico.
Una misión con innovación y responsabilidad
Quetzal-2 no solo representará un logro simbólico, sino también un avance tecnológico concreto. La misión incluye tres objetivos clave:
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Evaluar un modelo de inteligencia artificial capaz de filtrar imágenes cubiertas por nubes, optimizando así la transmisión de datos útiles desde el espacio.
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Validar un subsistema de comunicación educativa, que permitirá enviar información directamente a aulas en Guatemala.
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Implementar un sistema de desorbitamiento, asegurando que el satélite se retire de órbita al final de su vida útil y cumpla con estándares de sostenibilidad espacial, reduciendo la basura espacial.
Lanzamiento programado para 2028
Según el contrato, el satélite deberá ser entregado a Exolaunch en Berlín, Alemania, en 2028. Posteriormente será trasladado a Estados Unidos para su lanzamiento a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX.
El espacio llegará a las aulas
Uno de los aspectos más inspiradores de Quetzal-2 es su misión educativa. El satélite enviará datos en tiempo real a centros educativos del país, utilizando antenas construidas por estudiantes guatemaltecos. Esta iniciativa busca despertar el interés por las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática) y demostrar que la exploración espacial también puede ser una herramienta de transformación social.
Además, el equipo del proyecto desarrolla material didáctico, charlas y talleres para que más jóvenes se involucren en la ciencia y la tecnología.
Un logro que inspira a toda una nación
Con Quetzal-2, Guatemala no solo regresa al espacio: fortalece su presencia en la comunidad científica global y demuestra que el talento, la disciplina y la colaboración pueden romper cualquier frontera.
El 2028 marcará un nuevo capítulo en la historia espacial del país, y esta vez, miles de estudiantes podrán ser testigos directos de cómo un sueño chapín orbita la Tierra.

