Fue a las 2:30 es una miniserie que está ambientada en el año 2035, en una ciudad donde nadie puede salir de casa después de las 2:30 p. m. ni mirar por las ventanas. Así lo presenta la descripción de su primer capítulo.
Contada en capítulos breves, la producción ha conseguido generar expectativa entre quienes siguen su desarrollo en redes sociales. Detrás del proyecto está un cineasta guatemalteco que apostó por contar esta historia con los recursos que tenía a su alcance.
La trama sigue a un protagonista que recorre desesperadamente las calles de Quetzaltenango para llegar a su hogar antes de que comience el toque de queda, establecido como una medida gubernamental dentro de este universo ficticio. La tensión parte de una pregunta: ¿qué les sucede a quienes no consiguen llegar a tiempo y se quedan fuera?
Cada episodio dura aproximadamente cuatro minutos, un formato breve en el que la historia desarrolla su misterio sin revelar de inmediato los misterios que hay detrás.
La producción
Uno de los aspectos distintivos del proyecto es su proceso de producción. Según ha contado Salazar, realizó la miniserie junto a su abuela y sus amigos, aprovechando los recursos que tenía disponibles. En donde la propuesta construye un escenario de suspenso a partir de una situación cotidiana llevada a un extremo: la necesidad de regresar a casa antes de una hora límite y la incertidumbre sobre lo que ocurre fuera de ella.
La respuesta del público también ha influido en el desarrollo del proyecto. Después de que los primeros capítulos circularan ampliamente en redes, los espectadores comenzaron a pedir nuevas entregas. Ante ese interés, Salazar empezó a trabajar en más episodios. Hasta ahora, hay tres capítulos disponibles en su canal de YouTube.
En una publicación compartida en sus redes sociales, el creador señaló que la miniserie había llegado a 45 millones de personas en Latinoamérica y Europa y que había ingresado al top global 25 de videos más virales en redes sociales. Estas cifras corresponden al alcance que el propio Salazar reportó sobre su proyecto.
¿Quién es Tavo Salazar?
Detrás de la miniserie está Gustavo Salazar, conocido como Tavo, un cineasta, fotógrafo, productor, compositor y multiinstrumentista originario de Quetzaltenango.
Su trabajo audiovisual abarca videoclips y grabaciones en vivo para artistas y agrupaciones como Bohemia Suburbana, Los Tigres del Norte, Rebeca Lane, Gondwana, Tambor de la Tribu, Fabiola Roudha y La Miseria Cumbia Band, entre otros.
Salazar también ha dirigido cortometrajes y recibido reconocimientos por su trabajo. Entre ellos están el premio a mejor cortometraje del Festival Poporopo de Occidente y el Quetzalito de Oro por Los Sueños de Tansú.
Además, ha participado en el proyecto musical Glass Collective como productor musical y audiovisual. La agrupación ganó el concurso nacional Tigo Music, lo que le permitió obtener un contrato y grabar un EP con el productor KC Porter.
Con Fue a las 2:30, Salazar lleva esa experiencia a una historia de ficción que se desarrolla en capítulos cortos y que ha encontrado una audiencia más allá de Guatemala. Mientras prepara nuevas entregas, quienes ya siguen la miniserie esperan descubrir qué sucederá después de las 2:30.


