El Congreso de la República de Guatemala aprobó el 12 de noviembre la Ley de Protección de la Cuenca del Lago Petén Itzá, también conocida como el Decreto 28-2024, que tiene como objetivo principal preservar este importante ecosistema frente a los desafíos ambientales actuales. La ley fue aprobada con 140 votos a favor después de varios meses de discusión y ajustes.
Una de las medidas más destacadas de la ley es la creación de la Autoridad para el Manejo y Desarrollo Sostenible de la Cuenca del Lago Petén Itzá. Esta nueva entidad será autónoma y tendrá competencias para coordinar los esfuerzos de conservación y restauración de la cuenca, abarcando los municipios de San José, San Benito, Flores, Santa Ana, San Andrés y San Francisco.
La Autoridad tendrá la capacidad de implementar estrategias para mitigar los impactos de la contaminación y fomentar un desarrollo sostenible en la región.
El funcionamiento de la Autoridad estará a cargo de un Consejo de Administración, que incluirá representantes clave como:
– El ministro de Ambiente y Recursos Naturales.
– El gobernador de Petén.
– El presidente de la mancomunidad de municipios de la cuenca.
– Un representante del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat).
– Un delegado de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan).
– El secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap).
– Un representante de organizaciones no gubernamentales con proyectos en la cuenca.
La integración de estas entidades busca asegurar una colaboración efectiva para la protección del lago y la promoción de un desarrollo equilibrado.
En un paso importante, el presupuesto inicial de Q20 millones será destinado al funcionamiento de la Autoridad. Estos fondos permitirán ejecutar proyectos de conservación y restauración en el lago, que enfrenta graves problemas de contaminación.
La aprobación de esta ley fue celebrada por los representantes de Petén, quienes resaltaron la importancia de contar con un marco legal que permita enfrentar los retos ambientales que enfrenta el lago. El proyecto no solo busca proteger el recurso hídrico, sino también mejorar las oportunidades para el turismo sostenible, una fuente clave de ingresos para la región.