Una Reforma en el Código Civil para Evitar Injusticias
El Congreso estudia una iniciativa de ley que podría modificar la forma en que se reparten los bienes tras la separación de una pareja, incluso si aún no han tramitado el divorcio. La propuesta, identificada como la iniciativa 6518, busca que, después de un año de separación, los cónyuges puedan dividir los bienes adquiridos durante el matrimonio, sin necesidad de esperar al proceso de divorcio formal.
La diputada oficialista Olga Villalta, promotora de la iniciativa, argumenta que esta modificación evitaría injusticias en la comunidad de gananciales. «Muchas veces las parejas se separan y el divorcio puede tardar años en concretarse. Durante ese tiempo, uno de los cónyuges puede haber acumulado más recursos y, al momento del divorcio, la repartición equitativa podría resultar injusta», explicó.
Actualmente, el Código Civil establece que la comunidad de bienes solo puede terminar en caso de divorcio, separación de bienes previa al matrimonio o sentencia judicial firme contra uno de los cónyuges por delitos cometidos contra el otro. La reforma agregaría una nueva causa: la separación comprobada por más de un año, sea voluntaria o no.
Un Impacto en la Tutela de los Hijos
Además de la división de bienes, la iniciativa de ley también aborda el tema de la tutela de los hijos en caso de que los padres no puedan hacerse cargo de ellos. Se establece que los abuelos podrán obtener la tutela siguiendo un orden de prioridad: primero la abuela materna, luego el abuelo materno, seguidos por la abuela y el abuelo paternos. Asimismo, el proyecto estipula que quien tenga la tutela podrá solicitar pensión alimenticia a los familiares que tengan posibilidades económicas de contribuir.
Otro aspecto clave de la propuesta es que facultaría a los abuelos para reconocer legalmente a sus nietos en caso de fallecimiento o incapacidad de los padres, una medida que busca garantizar la protección de los menores en situaciones vulnerables.
Un Cambio Necesario en el Código Civil
De aprobarse, esta reforma representaría un avance en la legislación matrimonial, ajustándola a la realidad de muchas parejas separadas que no han formalizado su divorcio. Además, fortalecería la protección de los menores en situaciones familiares complicadas. Sin duda, este debate abre la puerta a un cambio que podría marcar la diferencia para muchas familias en el país.