El guatemalteco Ricardo Andrés Ordóñez Bonilla continúa consolidándose como una de las mayores promesas del ajedrez continental. El más reciente ranking de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) lo ubica como el segundo mejor jugador de América en la categoría Sub-12, un resultado que confirma el crecimiento que ha mantenido durante los últimos años.
En la clasificación correspondiente a julio de 2026, Ricardo aparece con 2,182 puntos de rating, únicamente por detrás del estadounidense Linxi Zhu. El tercer lugar pertenece al costarricense Sebastián Angulo Pérez, lo que convierte al guatemalteco en el ajedrecista latinoamericano mejor ubicado de su categoría. Dicho listado reúne a los cien mejores jugadores infantiles del continente y, entre representantes de países como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, Chile, Perú y Costa Rica, Ricardo es el único guatemalteco presente en el ranking.

Todo comenzó por curiosidad
La historia de Ricardo comenzó de manera muy distinta. Antes del ajedrez practicó atletismo, natación y karate, pero fue un tablero que encontró en casa el que despertó su verdadera pasión. Su curiosidad lo llevó a aprender por cuenta propia y, poco después, a integrarse a la Asociación Nacional de Ajedrez bajo la dirección del entrenador Guillermo Bolaños.
El propio Ricardo ha explicado que siempre sintió una conexión especial con este deporte.
«Se me dan muy bien los juegos de memoria. Tengo una memoria extraordinaria y aprendo muy rápido», contó en una entrevista para la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG).
Ese aprendizaje acelerado pronto comenzó a reflejarse en las competencias.
En 2025 brilló durante el Torneo Subzonal 2.3.1 Absoluto, disputado en Honduras, donde fue reconocido como el mejor jugador en las categorías U20 y U12 frente a representantes de Centroamérica, México y el Caribe.
Meses después sorprendió nuevamente al competir en el Campeonato Continental Absoluto de las Américas, celebrado en México. A pesar de partir como el sembrado número 60, terminó en el puesto 36 tras once rondas, sumando 6.5 puntos, una performance superior a los 2,200 puntos Elo y una importante ganancia en su clasificación internacional.
Su progreso continuó durante el segundo semestre del año pasado, cuando logró derrotar por primera vez a dos de los máximos referentes del ajedrez nacional: el multicampeón Carlos Juárez y el maestro FIDE David Girón, durante el Torneo Revolución 2025.

El sueño de convertirse en campeón del mundo
Aunque los resultados hablan por sí solos, Ricardo mantiene los pies sobre la tierra. Actualmente combina sus estudios con largas jornadas de entrenamiento, dedicando varias horas al análisis de partidas, teoría y preparación junto a su entrenador.
Para él, mantener ese equilibrio también forma parte del proceso.
«Me gusta mi vida de estudiante. Hay que tener un balance entre el colegio, los amigos, el aprendizaje y el ajedrez», explicó.
Sin embargo, su mayor objetivo está mucho más allá de cualquier ranking.
«Mi sueño es ser campeón del mundo. No lo veo tan improbable. Tengo un muy buen futuro y puedo llegar lejos si sigo trabajando así», aseguró en una entrevista.
Un talento que inspira a toda Guatemala
El segundo lugar continental conseguido por Ricardo Ordóñez representa un nuevo motivo de orgullo para el deporte guatemalteco y confirma el surgimiento de una generación capaz de competir frente a las principales potencias del continente.
Con apenas 12 años ya figura entre los mejores ajedrecistas infantiles de América, pero su historia apenas comienza.
Más allá de los títulos y las clasificaciones, Ricardo se ha convertido en un ejemplo de cómo la curiosidad, la disciplina y la constancia pueden abrir camino hacia escenarios internacionales, llevando el nombre de Guatemala cada vez más alto en el deporte ciencia.

